Un productor avícola de Nueva Zelanda, Gerard Francis Van Den Bogaart, ha sido condenado a una pena de cárcel por maltratar a las aves de su explotación y por sacrificar y vender pollos y huevos de manera ilegal. Las penas han ascendido a un año de cárcel por maltrato animal y a 2 meses por no satisfacer sus necesidades. Además, ha sido condenado a otros 6 meses por no cumplir la normativa de venta de productos cárnicos.
En 2007, el avicultor ya recibió un aviso de las autoridades, en el que se le ordenaba que dejara de sacrificar y vender pollos.
Las más de 10.000 aves, entre gallinas, pollos y patos, presentes en su explotación han sido realojadas en otras granjas o sacrificadas, según publica el diario neocelandés Stuff.



Deja un comentario