El parásito de las colmenas, Nosema ceranea , tiene una elevada termotolerancia a 60 y 35ºC. También muestra resistencia a la desecación. Por el contrario, es sensible a la congelación, ya que tras ésta, muestra un significativo descenso de la viabilidad y una rápida degeneración de las esporas cuando se mantienen a 4ºC.
Estos son los resultados de una investigación llevada a cabo por científicos de la Facultad de Farmacia de la Universidad de San Pablo CEU (Madrid) y el Centro Apícola de Marchamalo (Guadalajara) para analizar la viabilidad de las esporas de N. ceranae en diferentes condiciones de exposición. Los resultados se han publicado en el número de noviembre de Applied and Environmental Microbiology.






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