Hasta ahora, las remolachas sembradas en Francia se habían ido salvando de la extrema sequía que está afectando el país. Sin embargo, los efectos de la falta de agua ya han empezado a notarse, incluso en las zonas de buenos suelos. La falta de agua está dificultando la absorción de los minerales del suelo, está bloqueando la mineralización del nitrógeno y está provocando problemas de estructura en el suelo.
Según el Instituto Tecnológico de la Remolacha (ITB) en la mayoría de zonas (Normandía, Picardie, Pas de Calai …), la mayor parte de las parcelas se encuentran en estrés hídrico y el desarrollo foliar no es el que correspondería para esta época del año. En algunas zonas de tierra muy caliza, el crecimiento vegetativo se ha estando en el estado de 6-8 hojas, a la espera de unas lluvias que no se sabe si llegarán. La cobertura foliar del suelo oscila entre un 50-100%, según las zonas En un elevado número de parcelas se observado la decoloración de las hojas.
A nivel de parásitos, en algunas áreas hay una importante presencia de áfidos negros.
Según los expertos del ITB, la situación no está pérdida ya que las raíces de podrían recuperarse si llegaran las lluvias.




Deja un comentario