El sector del vacuno de carne en España cerró mayo de 2026 inmerso en una espiral bajista que combina exceso de oferta, demanda interna retraída, pérdida de competitividad exterior y exportación de bovino vivo prácticamente inexistente. Así lo refleja el Barómetro Vacuno nº 92, elaborado por Provacuno y Mercolleida.

Un mercado que prioriza vender antes que el precio
El desequilibrio entre oferta y demanda marcó el tono del mes. Los mataderos operaron con cámaras frigoríficas llenas, lo que eliminó cualquier urgencia compradora y provocó retrasos en las programaciones de sacrificio. En la zona centro se acumularon especialmente animales pesados de difícil comercialización. El mercado libre llegó a operar con precios por debajo de las referencias oficiales para garantizar la salida del ganado, y a finales de mes, según el informe, el objetivo del ganadero ya no era el precio sino recuperar el flujo de ventas para evitar un mayor colapso en las explotaciones.
Por categorías, los añojos lideraron las correcciones durante todo el mes, penalizados por su peso excesivo y la falta de dinamismo exportador. Las hembras cruzadas mostraron un comportamiento más dispar: las de mayor calidad resistieron mejor, mientras que las más pesadas y de categorías inferiores sufrieron depreciaciones rápidas por exceso de engrasamiento. El frisón también terminó cediendo a la presión general, ajustando sus precios para mantener un diferencial competitivo frente al cruzado tipo R.
La demanda interna siguió condicionada por la persistente inflación y la pérdida de poder adquisitivo, que llevó al consumidor a priorizar proteínas más económicas como el pollo o el cerdo. En el plano internacional, la carne española perdió competitividad frente a orígenes como Polonia, Alemania o Brasil, que operaron con precios más agresivos. A ello se sumó la entrada en vigor el 1 de mayo del acuerdo provisional entre la Unión Europea y Mercosur, que generó expectativas de mayor competencia de carne sudamericana en los mercados europeos. La celebración de la Fiesta del Cordero desvió además parte de la demanda hacia el ovino, y mercados clave como Argelia apenas registraron operaciones durante el mes.
Trece animales exportados en vivo
El dato más crudo del informe llega desde el comercio exterior de bovino vivo. Según el Servicio de Comercio Exterior Ganadero (Cexgan), durante marzo de 2026 se exportaron únicamente 13 animales a terceros países, frente a las 3.250 cabezas registradas en el mismo mes de 2025, lo que supone un descenso interanual del 100%. El acumulado del primer trimestre se sitúa igualmente en 13 cabezas, frente a las 23.627 del mismo periodo del año anterior. Las restricciones sanitarias derivadas de la dermatosis nodular contagiosa y la falta de competitividad en precio del ganado español explican, según el barómetro, esta parálisis.
En el comercio exterior de carne, el balance de marzo resultó más favorable. Las exportaciones de carne fresca aumentaron un 15% respecto al mismo mes del año anterior, con Portugal, Italia y Argelia como principales destinos. Las importaciones de carne fresca descendieron, mientras que las de carne congelada aumentaron, con Brasil como primer proveedor en esta categoría.
La reposición cede, los piensos dan algo de margen
La única nota de alivio relativo llega desde dos frentes. Por un lado, el mercado de reposición comenzó a registrar descensos en los precios de pasteros y mamones tras meses de resistencia, aunque el ajuste avanza de forma lenta y desigual. Los cebaderos afrontan un escenario complicado: animales adquiridos a precios elevados coinciden con unas expectativas de venta menos favorables, lo que estrecha progresivamente los márgenes. La escasez de mamones procedentes de los principales orígenes europeos y el agotamiento progresivo de la campaña irlandesa limitan, no obstante, la profundidad de la corrección. Los pasteros concentran los descensos más perceptibles, mientras que los mamones muestran una mayor firmeza relativa.
Por otro lado, los costes de alimentación mantienen cierta contención. Los precios del trigo y la cebada descendieron por la llegada de la nueva cosecha nacional, mientras que el maíz registró un ligero encarecimiento por su mayor dependencia de los mercados internacionales. La harina de soja mostró oscilaciones a lo largo de la primavera. El informe señala, sin embargo, que las tensiones geopolíticas vinculadas al estrecho de Ormuz siguen siendo un factor de riesgo latente para los costes de combustibles y fertilizantes.
Los datos recogidos en el Barómetro Vacuno nº 92 proceden del análisis conjunto de Provacuno y los servicios técnicos del Mercado Bovino de Mercolleida, con información de Cexgan, AEAT, MAPA e INE.




Política de comentarios:
Tenemos tolerancia cero con el spam y con los comportamientos inapropiados. Agrodigital se reserva el derecho de eliminar sin previo aviso aquellos comentarios que no cumplan las normas que rigen esta sección.