El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía en funciones, Ramón Fernández-Pacheco, insistió ayer en que la comunidad necesita más recursos dentro de la Intervención Sectorial del Vino (ISV) y propuso una reasignación de los fondos que llegan al sector vitivinícola, con un cambio de criterio que priorice la demanda en las regiones que, como Andalucía, no llegan a cubrir con los fondos asignados ni un tercio de lo solicitado por el sector.

En rueda de prensa, Fernández-Pacheco detalló que Andalucía «hace un buen uso de los fondos para promoción» de su vino y requiere que llegue mayor financiación a otras líneas o medidas en las que sale peor parada, como la reestructuración y reconversión del sector, donde quedan fuera hasta el 43% de los demandantes andaluces pese a cumplir con los requisitos. El consejero en funciones recalcó que la comunidad va a seguir solicitando más recursos en la ISV y mayor posibilidad de transferir fondos de una medida a otra, «porque no puede ser que los criterios de reparto de fondos se mantengan inamovibles mientras el sector no deja de evolucionar».
El arroz, entre el almacén y Bruselas
El titular del ramo en funciones también reclamó una mayor implicación de las administraciones con el sector arrocero andaluz, que atraviesa, según explicó, una situación crítica que amenaza la viabilidad económica de explotaciones, cooperativas e industrias transformadoras vinculadas al cultivo. Fernández-Pacheco avanzó que la Consejería de Agricultura ha conformado un grupo de trabajo con el sector y ha trasladado al ministro Luis Planas la necesidad de que el Gobierno defienda al arroz andaluz ante la Comisión Europea para que pueda seguir siendo rentable y competitivo frente a otros países.
Aprovechando la ampliación de presupuesto de la reserva de crisis, la Junta de Andalucía solicitó que se active esta medida para apoyar, de forma puntual en la presente campaña, a los arroceros andaluces que mantienen almacenada gran parte de la producción del año pasado debido a las perturbaciones del mercado provocadas por la entrada de arroz sin aranceles procedente de Asia.
El consejero en funciones abundó en que el sector necesita la aplicación efectiva de cláusulas de salvaguarda y cláusulas espejo, el etiquetado obligatorio del origen del arroz, ayudas agroambientales específicas para zonas de alto valor ecológico, apoyo institucional y financiero en materia de promoción, y una mediación ante Bruselas que permita a los arroceros andaluces sacar la producción y continuar con un cultivo del que, según dijo, dependen muchas familias.






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