Las olas de calor prolongadas y la falta de precipitaciones de las últimas semanas han agotado y reducido el caudal de manantiales, balsas, fuentes y abrevaderos que utiliza habitualmente el ganado en extensivo. Ante esta situación, ARAG-ASAJA ha remitido una carta a la consejera de Agricultura y Ganadería de La Rioja, Noemí Manzanos, en la que reclama medidas urgentes y extraordinarias para las explotaciones de ovino, caprino, bovino y equino.

La organización agraria advierte de que la escasez de agua y pastos puede afectar a la capacidad productiva de las explotaciones y provocar una reducción de su censo. Tras analizar la situación junto a ganaderos de extensivo y recoger sus necesidades, ARAG-ASAJA ha trasladado a la Consejería un catálogo de propuestas.
Cubas, ayudas y flexibilidad para el pastoreo
Entre las medidas solicitadas figura un plan extraordinario de abastecimiento de agua que active un dispositivo de emergencia con cubas o camiones cisterna en las zonas donde los puntos habituales se hayan agotado, con la colaboración de ayuntamientos y entidades locales. La organización reclama también ayudas directas para compensar los gastos adicionales derivados de la compra de piensos, paja, forrajes y suplementos, el desplazamiento temporal del ganado o la contratación de medios auxiliares.
ARAG-ASAJA plantea, además, la recuperación y el acondicionamiento urgente de balsas ganaderas, fuentes y depósitos mediante apoyo técnico y económico, así como flexibilizar de forma temporal determinados requisitos para facilitar el acceso del ganado a puntos de agua y zonas de pastoreo. En este sentido, propone autorizar el aprovechamiento ganadero excepcional de superficies que puedan proporcionar alimento y agilizar las autorizaciones para el traslado temporal de animales.
La organización pide también estudiar préstamos bonificados o ayudas que compensen el incremento de costes derivado del impacto de la climatología, y la creación de un grupo de seguimiento con representantes de la Consejería, organizaciones profesionales agrarias, servicios veterinarios y entidades locales para evaluar periódicamente la evolución de la situación.
Según ARAG-ASAJA, estas medidas no solo contribuirían a paliar el incremento de costes que sufrirán muchas explotaciones riojanas, sino a garantizar el bienestar y la supervivencia de buena parte de la cabaña ganadera de la sierra de La Rioja, que desempeña un papel clave en la prevención de incendios forestales.






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