La Unión Extremadura y la Asociación Profesional Extremeña de Apicultores (APAEX) han pedido al consejero de Agricultura y al Gobierno de Guardiola que adopte medidas urgentes para paliar la crítica e incierta campaña apícola de 2026 en Extremadura, marcada por intensas tormentas en invierno, sequía en primavera, incendios en verano, altos costes de producción, mortandad de colmenas, plaga de abejarucos, un precio del gasóleo próximo a los 2 €/litro e importaciones de mieles sin controles ni garantías de calidad.

En una reunión mantenida ayer con los directores generales de PAC, de Agricultura y Ganadería, y de Caza, Pesca, Acuicultura y Tauromaquia del Medio Natural de la Consejería de Agricultura, ambas organizaciones han vuelto a insistir en la «urgente necesidad de atender los daños económicos que está sufriendo la apicultura extremeña con ayudas de apoyo similares a las ya aprobadas en Andalucía o Cataluña». Argumentan que existen razones para descatalogar al abejaruco como especie especialmente protegida, dado su impacto directo en la mortandad de colmenas, que sitúan entre el 40% y el 50%, con una pérdida de 120 euros por colmena muerta para el apicultor. Señalan además que la apicultura es el único subsector ganadero cuyo siniestro de este tipo no cuenta con respaldo de una ayuda administrativa.
Los apicultores extremeños, al igual que los de Andalucía y Castilla y León, vienen sufriendo en los últimos años una presencia «insoportable» del abejaruco (Merops apiaster), que se ha convertido en un problema estructural y condiciona la labor polinizadora y ecológica de las abejas en el medio natural. Según las organizaciones, este crecimiento se debe principalmente a la escasez de insectos en el campo derivada del cambio climático, y se agudiza en verano, cuando la presión del ave sobre los colmenares impide a las colonias realizar la pecorea para recoger polen, néctar y agua: las abejas se encierran en la colmena en cuanto oyen su canto y solo salen a primera y última hora del día, lo que debilita y mata a muchas de ellas.
Los directores generales se han comprometido a responder en un plazo de tres meses a la petición de una ayuda de 20 euros por colmena, a estudiar la incidencia del abejaruco en los colmenares y a elaborar un plan que permita presentar al Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) actuaciones concretas para el control poblacional de la especie y su salida del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE). También han asumido estudiar la exigencia de mantener un 20% de las colmenas en los asentamientos extremeños como condición para acceder a las ayudas al sector, al reconocer que este necesita apoyo.
La Unión Extremadura y APAEX van a iniciar una serie de asambleas informativas por las comarcas apícolas de la región y han advertido de que convocarán una manifestación entre diciembre y enero si la Junta de Extremadura no cumple los compromisos adquiridos con los apicultores.





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