La fibra arroz que se produce al separar la cascarilla del grano entero se puede utilizar en pavimentos de calles y carreteras, consiguiéndose un firme que amortigua los ruidos de los vehículos, según un artículo de la revista Chemistry & Industry Magazine.
Investigadores japoneses de la empresa Minebea han mezclado la fibra de arroz con resinas obteniendo un material que absorbe el ruido, drena más rápido y es menos susceptible a las temperaturas extremas que las superficies de las carreteras convencionales.
Este material se puede mezclar con el asfalto consiguiéndose una superficie con un 25% más de absorción de ruido, lo que podría tener su aplicación en la calzada de zonas residenciales.







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