Francia ha publicado la semana pasada una disposición legislativa por la que se instrumenta el mecanismo de aplicación de un coeficiente multiplicador para las frutas y hortalizas en caso de crisis; una medida que está contemplada en la legislación de desarrollo rural.
El principio de la medida es establecer un coeficiente máximo entre el precio de compra al productor y el precio de venta al consumidor, para productos sin transformación. En normas específicas aparte se establecerán los coeficientes concretos para cada producto aplicables a cada estado de comercialización.
El rebasamiento del coeficiente multiplicador activa una serie de instrumentos para gestionar una crisis de mercado de frutas y hortalizas, como operaciones de promoción y valorización de productos, persecución legal de precios abusivamente bajos, regulación de la cooperación comercial y del anuncio de los precios en la publicidad, entre otras.






Deja un comentario