Científicos de la universidad de Michigan han logrado identificar una mutación genética esencial en la domesticación del arroz, que es la que permite que las semillas maduras permanezcan en la panícula y no se caigan al suelo de forma natural inmediatamente después de madurar, lo que permite su recolección.
Se trata de una mutación simple, en un único par de bases, que fue seleccionada durante generaciones por los primeros agricultores
Para esta investigación se ha desarrollado un nuevo método de aislamiento genético más rápido y económico, que podrá ser utilizado para otras investigaciones genéticas de las plantas. Muchas de las cuales tendrán como resultado nuevas variedades más productivas y adaptadas a las condiciones agronómicas.







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