Un nuevo estudio del Servicio de Investigación Agraria (ARS) de EEUU confirma los beneficios del laboreo de conservación, tanto en años secos, conservando el agua disponible, como en años húmedos limitando la erosión y la escorrentía.
En el estudio realizado en Georgia en el período desde 1998 hasta 2007, en el que se han sucedido campañas secas y húmedas. Los suelos mantenido con la técnica de mínimo laboreo conocida como strip-till (labrar solo la banda de siembra) redujeron la erosión y la escorrentía e incrementaron la infiltración del agua y su disponibilidad para los cultivos.
Los mayores beneficios de esta técnica se dieron en los años secos, por su mayor productividad y menor necesidad de riego que los cultivos mantenidos de forma convencional. En años húmedos, donde no había escasez de agua, la productividad fue similar, peor en el caso de los cultivos de mínimo laboreo la pérdida del suelo por la erosión fue menor, al estar más protegido.







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