Las organización agraria mayoritaria en Francia, FNSEA, y su homóloga en Alemania (DBV) acaba de difundir un comunicado conjunto, tras la reunión de sus dos presidentes, en el que defienden que la agricultura europea no debe pagar el precio del Brexit ni de otras crisis geopolíticas. Destacan que los agricultores no deben ser penalizados porque la UE se enfrente a nuevos retos, por lo que habría que desarrollar nuevas políticas de la UE.
Reclaman que el presupuesto de la PAC debe mantenerse, al menos en términos reales. En cuanto a su contenido, la FNSEA y la DBV están de acuerdo en que los pagos directos tienen que estar dentro del primer pilar, los cuales son una contribución clave para garantizar los ingresos de los productores, aunque no hay que olvidar las herramientas de gestión de riesgo





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