La Comisión de Medio Ambiente, Clima y Seguridad Alimentaria (ENVI) del Parlamento Europeo aprobó ayer su informe sobre la revisión del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM), con la supresión del artículo 27a como principal novedad para el sector agrario. Esa disposición era la única que preveía la posibilidad de suspender temporalmente la aplicación del CBAM sobre los fertilizantes en episodios de crisis de mercado.

El texto aprobado por ENVI mantiene, en cambio, la propuesta de incorporar los cereales de exportación al fondo temporal de descarbonización previsto en el reglamento. Se trata de un mecanismo de apoyo con una vigencia limitada a dos años, mientras que el CBAM es un instrumento permanente cuyos costes se prevé que aumenten de forma progresiva hasta 2034. El fondo, tal y como está planteado, beneficiaría únicamente a los cereales destinados a la exportación, sin extender su cobertura al resto del mercado interior de cultivos.
Copa-Cogeca ha lamentado profundamente la eliminación del artículo 27a. La organización comunitaria sostiene que, en un contexto de creciente inestabilidad geopolítica y de mercados de fertilizantes especialmente volátiles, suprimir esta salvaguarda envía una señal equivocada al campo europeo. Según la entidad, los últimos años han demostrado que estos mercados son muy vulnerables a shocks externos, con consecuencias inmediatas sobre los costes de producción, la viabilidad de las explotaciones y la seguridad alimentaria de la Unión.
La supresión del artículo 27a deja a los agricultores plenamente expuestos a los sobrecostes del CBAM incluso en circunstancias excepcionales de precios disparados, señalan desde la organización, que ha recordado que los fertilizantes siguen siendo uno de los mayores costes de producción del sector y, para buena parte de las explotaciones de cultivos herbáceos, el principal gasto. Sin la posibilidad de suspender el mecanismo durante disrupciones graves, el CBAM corre el riesgo de agravar las crisis en lugar de amortiguarlas, de acuerdo con Copa y Cogeca.
Lo más decepcionante de la decisión, apunta la entidad, es que existían soluciones equilibradas sobre la mesa: habría sido perfectamente posible mantener los objetivos de descarbonización y competitividad de la industria europea de fertilizantes e introducir, al mismo tiempo, una salvaguarda de crisis específica y temporal para los agricultores. Ese enfoque, según el colectivo, habría reforzado la resiliencia de toda la cadena agroalimentaria sin comprometer los objetivos a largo plazo del CBAM.
Por ello, la organización pide a los eurodiputados que corrijan esta decisión con urgencia en la próxima votación en pleno. El Parlamento Europeo, remarcan, todavía está a tiempo de restablecer una salvaguarda de crisis creíble y operativa que proteja a los agricultores europeos cuando más lo necesiten, sin renunciar a las ambiciones industriales de la Unión.







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