La enfermedad de Newcastle ha saltado por primera vez a la provincia de Zamora. Desde que se detectaron los primeros focos en la comarca vallisoletana de Olmedo a finales de junio, el brote se había mantenido confinado a esa zona, pero la Junta de Castilla y León ha notificado ahora un nuevo caso en una granja de broilers de Peleagonzalo, en la comarca zamorana de Toro, además de otro en Alcazarén, dentro del foco original. El recuento total en la región asciende ya a 17.

La granja de Peleagonzalo, que no estaba vacunada frente a la enfermedad, tiene un censo aproximado de 72.530 broilers. La sospecha se comunicó el 9 de julio tras detectarse un aumento de mortalidad del 0,27 % del censo. Las muestras remitidas al Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, laboratorio nacional de referencia para esta enfermedad, confirmaron por PCR la presencia de una cepa velogénica del virus. Es el primer positivo confirmado fuera de la provincia de Valladolid desde que se inició el brote.
El segundo foco se localiza en una granja de broilers de Alcazarén, en la comarca de Olmedo, tampoco vacunada, con un censo aproximado de 92.000 broilers. La sospecha se comunicó el 8 de julio, tras un incremento de mortalidad del 0,58 % del censo. Esta explotación se sitúa próxima a los focos 2026/9, 12, 13, 16, 18 y 20, confirmados en las últimas semanas en la misma comarca, epicentro del brote hasta ahora.
El cerco sanitario se cierra en torno a los focos
Los Servicios Veterinarios Oficiales de la Junta han inmovilizado ambas granjas desde la fecha de sospecha y han iniciado la encuesta epidemiológica para determinar el origen de los focos y las explotaciones en riesgo por movimientos de personas y vehículos, en aplicación del Reglamento Delegado (UE) 2020/687. Se está procediendo también al vacío sanitario de las granjas confirmadas y a la destrucción de cadáveres, pienso y otras materias que pudieran vehicular el virus en una planta de tratamiento autorizada.
Alrededor de los focos se ha establecido una zona de restricción con 16 explotaciones comerciales censadas en el radio de 3 km y 1 en el de 10 km, de las que 15 ya pertenecían a zonas de restricción de focos anteriores. El director general de Producción Agrícola y Ganadera ha resuelto, además, la obligatoriedad de vacunar con al menos dos dosis, garantizando un nivel adecuado de inmunización, todas las manadas de explotaciones avícolas de producción y reproducción no destinadas al autoconsumo situadas en los municipios de las zonas de restricción de los focos activos. Esta obligación se extenderá a todas las explotaciones de las provincias de Valladolid y Segovia a partir del 1 de agosto de 2026, y al conjunto de Castilla y León desde el 1 de septiembre.
Un virus distinto al de los focos valencianos
La secuenciación parcial realizada por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete revela que el virus circulante en la provincia de Valladolid pertenece al genotipo VII.2, un subtipo diferente al detectado en los focos de Valencia, de genotipo VII.1.1. El dato corrobora el descarte de vínculo epidemiológico entre ambos brotes.
El Ministerio de Agricultura recomienda reforzar la vigilancia pasiva, tanto en granjas avícolas como en aves silvestres, y notificar a los servicios veterinarios oficiales cualquier sospecha. También insiste en reforzar las medidas de bioseguridad, en especial las orientadas a evitar el contacto con aves silvestres, incluida la aplicación de programas de vacunación adecuados: aunque no protege al 100 %, reduce el riesgo de infección y la cantidad de virus excretado por las aves vacunadas e infectadas, lo que limita la diseminación a nuevas granjas.






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