El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha confirmado la detección del virus Shamonda tipo 1 en siete explotaciones de ganado bovino de las provincias de Córdoba y Toledo. El diagnóstico corresponde al Laboratorio Central de Veterinaria (LCV) de Algete, Laboratorio Nacional de Referencia, y llega semanas después de que la variante europea del virus, denominada Shamonda-Europe, comenzara a detectarse en el continente. El departamento analiza ya nuevas sospechas clínicas en otras regiones del país.

El virus Shamonda (SHAV) pertenece al género Orthobunyavirus y al serogrupo Simbu, que agrupa también a otros virus de relevancia veterinaria como el de Schmallenberg (SBV) y el de Akabane (AKAV). Se transmite principalmente por la picadura de dípteros del género Culicoides, que actúan como vector; no hay evidencias de una transmisión directa significativa entre animales, aunque sí se ha descrito la posibilidad de transmisión vertical de la madre al feto durante la gestación.
El ganado bovino es susceptible tanto a la infección como a la enfermedad clínica. Ovino y caprino también pueden infectarse, aunque sin manifestar clínica aparente. En équidos se han detectado animales positivos con sintomatología nerviosa, si bien no se ha podido demostrar hasta el momento una relación causal entre el virus y esos signos.
Fiebre, caída de leche y riesgo para la gestación
En el ganado bovino, las infecciones agudas cursan principalmente con fiebre, diarrea y un descenso de la producción láctea de entre el 10 y el 20 % durante 7 a 10 días. La morbilidad puede ser muy elevada, con hasta el 100 % de los animales de una explotación afectados, aunque la mayoría de los adultos se recuperan. El virus puede atravesar la placenta e infectar al feto, lo que se ha traducido en abortos y malformaciones fetales graves en hembras gestantes. Hasta la fecha no se ha registrado mortalidad atribuible directamente a la infección.
Sin vacuna, el control se centra en el vector
No existe vacuna frente al virus Shamonda, por lo que la prevención pasa por el control del Culicoides mediante repelentes y desinsectantes, junto con vigilancia veterinaria y tratamiento sintomático de los animales afectados.
La cepa europea se extiende desde Suiza a ocho países
El virus se detectó por primera vez en Nigeria a mediados de la década de 1960 y, hasta este año, solo se había notificado de forma esporádica en distintas regiones de África y en Japón. La variante Shamonda-Europe apareció por primera vez en el continente durante el verano, con la primera detección a finales de julio en Suiza. Desde entonces se han registrado casos en Alemania, Francia, Austria, Bélgica, Países Bajos, Liechtenstein e Italia.
En Europa circulan dos tipos genéticamente diferenciados: el tipo 1, presente en Suiza, Francia, el sur de Alemania y Austria —el mismo confirmado en España—, y el tipo 2, detectado en Bélgica, Países Bajos, el norte de Alemania y el noroeste de Francia. En Francia, la RT-PCR confirmó a principios de septiembre la presencia del virus en explotaciones de bovino con signos clínicos de 37 departamentos, según recoge un estudio publicado en Eurosurveillance.
En España, las explotaciones afectadas en Córdoba y Toledo han presentado una sintomatología compatible con la descrita en el resto de países: fiebre, diarrea y caída de la producción láctea. El Ministerio mantiene abiertas nuevas investigaciones sobre sospechas clínicas detectadas en otras regiones del territorio.





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