Un barco procedente de Argentina ha descargado en el puerto de Valencia más de 17.000 toneladas de arroz con destino a Herba Ricemills —propietaria de marcas como SOS, La Fallera, Brillante o La Cigala—. El cargamento coincide con los primeros meses de aplicación provisional de la parte comercial del acuerdo UE-Mercosur, en vigor desde el 1 de mayo, y ha sido denunciado por la organización agraria valenciana LA UNIÓ.

El contingente se agotó en semanas
Argentina forma parte del bloque Mercosur, por lo que sus exportaciones se benefician ahora del contingente arancelario con arancel cero negociado en el acuerdo. Ese contingente, fijado en 60.000 toneladas anuales en su fase final e implantado de forma progresiva durante varios años, se agotó casi de inmediato tras su activación. Para LA UNIÓ, la velocidad con que los operadores de Mercosur colmaron el cupo disponible en 2026 evidencia un elevado interés exportador hacia el mercado comunitario y anticipa una presión creciente sobre la producción europea a medida que el contingente se amplíe. La organización advierte de que cuando el contingente anual llegue progresivamente a las 60.000 toneladas, la presión comercial puede incrementarse notablemente.
El dato tiene mayor peso en contexto: España importó en 2025 un total de 400.000 toneladas de arroz, de las que casi 89.000 procedieron de Argentina, que se convirtió así en el principal proveedor externo.
Ante esta situación, la entidad propone un seguimiento trimestral de las importaciones, la activación rápida de cláusulas de salvaguardia ante cualquier perturbación de mercado y controles estrictos de reciprocidad productiva, fitosanitaria y medioambiental. Reclama asimismo al Ministerio de Agricultura que refuerce la vigilancia en los puertos españoles para detectar la presencia de fitosanitarios no autorizados en la UE —como el triciclazol— o toxinas fúngicas.
El etiquetado, otro frente abierto
La denuncia se extiende al modelo de comercialización. LA UNIÓ critica que grandes empresas arroceras radicadas en la Comunitat Valenciana opten por grano importado en lugar del autóctono y que no especifiquen el país de origen en el envasado. La organización también apunta a varias cadenas de distribución que, a su juicio, comercializan arroz extranjero bajo una imagen asociada a la Comunitat —con referencias al envasado local o imágenes identificativas de la región— sin indicar la procedencia real del producto.
Para corregir esta situación, la entidad reclama un reglamento europeo que incorpore el arroz a la lista de productos con indicación obligatoria de origen en el etiquetado, una exigencia que hoy ya rige para frutas y hortalizas frescas, aceite de oliva, miel, frutos secos, carnes frescas de distintas especies, leche y derivados lácteos, y pescado fresco o refrigerado. Además, insta a la Conselleria de Agricultura a inspeccionar la procedencia del arroz importado y a controlar el envasado en las instalaciones de Herba Ricemills y de otras empresas importadoras.






Política de comentarios:
Tenemos tolerancia cero con el spam y con los comportamientos inapropiados. Agrodigital se reserva el derecho de eliminar sin previo aviso aquellos comentarios que no cumplan las normas que rigen esta sección.